Caterina de Algodón

Siempre he sido amante de los animales. Desde que tengo uso de razón he querido abrazar, acariciar y besar bolitas vivientes cubiertas de pelos. Así que un día dije que iba a estudiar veterinaria; pero las náuseas repentinas ante cualquier gotita de sangre se interpusieron entre mi carrera soñada y yo.

 

Mi primer rescate fue como a los 15. Siempre con el apoyo de mi amasita; fue uno malhecho y sin información, pero a fin de cuentas rescate. Varios años y mascotas después, me topé con un grupo de rescatistas independientes que me convirtió y ahora ya no puedo ser indiferente. 

 

Creé este blog, porque estoy total y completamente comprometida con la causa. Los peludos son parte elemental de mi pequeña familia y aproximadamente el 70% de mi conversación diaria.

 

Decidí que en lugar de enfadar a mis familiares, amigos y compañeros de trabajo platicando de las gracias y aventuras de mis gatos, la situación animalista en Guadalajara y la importancia de esterilizar, lo compartiría con aquellos que tengan un ratito para leerme por aquí.